A quién nos vamos a parecer en unos años


Tengo que hacerles una confesión: yo estuve en una isla que es como la de Lost. ¿Viste que en la isla de Lost la gente puede estar en cualquier época, porque de repente se pone blanco el cielo, y, suponete, mirás el calendario y estás en el año 85? Caminás un rato a través de esa jungla ochentera, y de repente deja de sonar el invisible touch meloso de Collins y empezás a oler el espíritu teen de Nirvana: ya estás en el año 93. De repente vuelve a ponerse todo blanco y al rato confirmás que el tiempo retrocedió al año 56. Terrible. A mí me pasó eso cuando viajé a Islandia. Fui a Reikjavik y quise ver un recital de esa señora picante con cara de bebé esquimal. Mi amigo Ticketeck me pasó una entrada para verla. Resulta que entro al recital: estoy en primera fila. De golpe ¿qué pasa? ¡La veo subiendo a Mercedes Sosa! ¿Qué hace Merce Sosa en el escenario donde tenía que subir Bjork? Es como ir al Camp Nou y que en lugar de estar Messi con la 10, nos encajan a Ricardo Montaner. No era Mercha Sosa. Era Bjork en el año 2020 haciendo covers de sí misma, luciendo el mismo traje postal del disco Post, pero ya un poco ajado. Conste que Bjork a medida que crece, se va pareciendo cada vez más a Mercedes Sosa. En 20 años, va a ser igual de Sosa que Mercedes. Y espero que Messi no termine igual a Montaner.

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